De hecho, la pintura, pero también el medio, su conexión, pero sobre todo su material, son el centro de su práctica. El material pictórico aparece entonces como un elemento de la memoria, prueba del paso y el resurgimiento del tiempo, un palimpsesto de sentimiento, de plasticidad.
Con cada interpretación de la realidad, de una lectura que la perturba, de una noticia, Franck Leviski puede iniciar un nuevo ciclo. No una serie, ni una secuencia, sino un ciclo. Cada pintura forma parte de un ciclo, y cada ciclo es un fragmento de una obra global que forma parte del propio tiempo del artista. Cada ciclo se nutre del anterior y de sus predecesores.
En este espíritu, los ciclos de «Vanidades», «Máscaras», «Intento de Agotamiento de la Realidad» siguieron, simultáneamente, a «Transferencias» y «Formas Antropomórficas», «Entre Dos», «Definitivamente No Somos los Últimos», y luego, aún hoy, al ciclo de «Caos».
Todos estos títulos evocan conceptos importantes para él y que animan su obra: mutaciones, tránsito, transformación y, por supuesto, el tiempo vinculado a la memoria. Todo esto se entrelaza tanto en el pensamiento como en la creación visual, creando una exploración permanente y multifacética que refleja la dimensión temporal de la vida humana.
Franck Leviski nació en 1969 en Périgueux. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Brive y posteriormente en la Escuela de Bellas Artes de Burdeos. Actualmente vive y trabaja en Périgueux.
Franck Leviski - Humeur(s) - 2015-2016 - 100x70 cm - Tecnica Mixta sobre Canson 300grs