AUTO_OPERACION
Estando en una base en la Antártida a un médico le da un ataque de apendicitis, y el solo se va a operar no tiene otra solución que hacerse la incisión si no la quiere palmar. Leonid Rógozov fue un médico cirujano ruso que durante una expedición en 1960 se operó el apéndice a sí mismo Rógozov estuvo en el centro de atención de la exunión soviética y después de más de 60 años aún se recuerda su heroica hazaña. ¿Qué fue lo que llevó al galeno a tomar tal decisión? Antes de hablar directamente de la odisea en sí, hablemos un poco más del cirujano. Conocido como “el hombre que se operó a sí mismo” Leonid Rógozov, un médico nativo de Dauriya y graduado en Instituto médico pediátrico de Leningrado que participó en una expedición a la Antártida en 1960 que tendría una duración de un poco más de un año.El 29 de abril de 1961 comenzó a sentir síntomas de debilidad, fiebre y náuseas. Pasaron las horas y llegó un nuevo síntoma. Un dolor fijo en la fosa ilíaca derecha (parte inferior derecha del abdomen) y aunque probó con una cantidad importante de fármacos calmar el dolor no fueron suficientes. El dolor fue en aumento y el estado de salud de Rógozov era cada vez peor, y llevarlo a un hospital no era un opción, ya que la base estaba muy lejos de cualquier población. A todo esto se sumaba que no habían aviones disponibles y las condiciones climáticas de la Antártida no ayudaban en absoluto. Con este escenario y teniendo en cuenta que sus compañeros que no tenían formación médica la única opción era la autocirugía.Uno de los problemas era que no podía hacerlo con anestesia general, por motivos obvios, ya que si se tenía que operar él mismo necesitaba ver y estar alerta a lo que estaba haciendo. Instruyó a sus compañeros de qué tenían que hacer si perdía el conocimiento y a las 22:00 de la noche del 30 de abril Rógozov hizo la incisión inicial y empezó la cirugía. Para poder ver bien lo que estaba haciendo utilizó un espejo, por lo que todo lo que veía era al contrario. Ah, y todo esto bajo anestesia local, claro está. Aunque la cirugía tuvo pequeños contratiempos consiguió hacer la apendicetomía (que es así como se llama la operación de extirpación del apéndice) y tras explicar a sus compañeros de cómo debían lavar el material quirúrgico y tras inyectarse antibióticos en la sede de la operación, cayó rendido y se desmayó.