LA AMPUTACION No debe verse como un fracaso del tratamiento sino como el primer paso hacia una vuelta del paciente a una vida más cómoda, y quizás más productiva mediante la reincorporación laboral.
Una amputación total o parcial de una extremidad constituye una deficiencia anatómica, la cual puede derivar en una incapacidad y una minusvalía.
Antes de entrar a valorar la capacidad laboral del amputado de extremidades inferiores (EEII), es conveniente distinguir los siguientes términos: deficiencia es la pérdida anatómica o física; discapacidad es la pérdida de la capacidad para ajustarse o realizar las actividades laborales, personales y/o sociales; y minusvalía es la necesidad de utilizar dispositivos de ayuda o de asistencia para poder funcionar con normalidad en la práctica diaria. Por tanto, es posible que un déficit a