Tharrats y Curós: informalismo de ricas texturas

Curós , Tharrats

Reunimos a dos artistas catalanes vinculados al informalismo y que nacieron curiosamente a principios de marzo. También ambos formaron parte de los primeros grupos catalanes de Vanguardia y se abrieron camino en el mundo del arte entre dificultades sociales y personales.

Joan Josep Tharrats (Girona 1918 – Barcelona 2001)

Joan Josep Tharrats. Sin título. Óleo sobre lienzo. Firmado

Joan Josep Tharrats fue uno de los impulsores del grupo artístico Dau al Set en 1948 que avanzaban hacia la vanguardia pictórica catalana. Sus obras inicialmente impresionistas dieron paso a la abstracción lineal. La influencia de artistas impresionistas como Toulouse- Lautrec y Van Gogh y los artistas abstractos como Mondrian, Paul Klee y Kandinsky lo llevan a experimentar con papel de colores, recortes, grandes manchas y fuerte cromatismo. Las exposiciones se suceden desde 1949 acompañadas por una intensa labor literaria y periodística, complementada con trabajos pedagógicos y publicaciones de arte.

Joan Josep Tharrats. Sin título. Litografía firmada a mano por el artista y numerada P.A.

Dicen que Joan Josep Tharrats escribió más de cinco mil sonetos que se suman a los mosaicos, carteles, esculturas, cerámicas, joyas y tejidos que creó durante su vida. Polifacético, autodidacta, un espíritu inquieto que trabó amistad con otros grandes artistas de su época como Dalí, Marcel Duchamp, Man Ray, De Kooning, Subirachs o Jean Cocteau. Sus obras invitan a soñar, llegando a dedicar algunas de sus obras a los astronautas Charles Conrad (el tercer humano en pisar la Luna) y Valentina Tereshkova (la primera mujer en ir a la Luna).

Joan Josep Tharrats. Sin título. Litografía firmada a mano por el artista y numerada 18/75

Su trayectoria profesional lo convertirían en uno de los artistas de vanguardia más importantes de Catalunya y en uno de los más conocidos internacionalmente. Su obra está expuesta en los museos más importantes del mundo como: el Museum of Modern Art de Nueva York, The Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, Tate Gallery de Londres, The Art Gallery de Toronto (Canadá), Museo Nacional de Israel (Jerusalén), Museo de Arte Moderno de México, Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, Museo Reina Sofía de Madrid, Museum of Modern Art de Tokio, Foundation Paul Klee de Berna, Museo Nacional de Varsovia, Museos Vaticanos, etc.

Joan Josep Tharrats. Sin título. Litografía firmada y fechada a lápiz por el artista y numerada 75/90 (1973)

Inventor de una técnica bautizada con el nombre de “maculaturas” y que estaba basada en los errores de impresión y aprendida gracias a su vinculación con el grupo Dau al Set y la impresión de su revista. Tharrats lidiará con las técnicas de impresión añadiendo trozos de papel, tejido o madera. La variedad de técnicas empleadas en el transcurso de su obra es tan deslumbrante como el Cosmos que refleja en ellas.

Joan Josep Tharrats. Sin título. Grabado firmado a lápiz por el artista y numerado XV/XXV

Los fondos contrastados, trazos negros, siluetas humanas, reacciones químicas en lienzos llenos de imaginación. Tharrats tuvo tiempo para el jazz y el blues y los críticos de su obra le dedicaron palabras como: “Posiblemente, la pintura de Tharrats es mágica por lo que menos se piensa, por ser, mejor que un proceso plástico, aunque lo integre, la pura, simple y triunfal visibilización de unas cualidades humanas desplegadas en el espacio, transmutadas en ilustración de un alma”.

Jordi Curós Ventura (Olot 1930 – Barcelona 2017)

Sus inicios artísticos empiezan vinculados al arte religioso para seguidamente hacer un hueco al paisajismo más tradicional. Pronto Jordi Curós desarrollará una etapa expresionista fauvista a la que le sigue una etapa abstracta en la década de los 50, para dedicarse después a la figuración, fugazmente al informalismo y al expresionismo. Fue uno de los miembros del Grupo Indika, considerado el primer movimiento de vanguardia de la provincia de Girona. Sus obras con esmaltes brillantes han convivido con lienzos donde la masa de color y los marcados volúmenes eran aplicados textura tras textura. La primera exposición de Jordi Curós se realizó en 1950 y a ésta le siguieron dos décadas doradas de éxito.

Jordi Curós. Sin título. Óleo sobre tela

Al igual que Tharrats, también trabó amistad con Salvador Dalí en Cadaqués, al que dicen le regalaba grillos cada vez que se veían. Curós fue un artista prolífico, sus obras pintadas con colores y trazos fuertes bien le han valido ocupar un lugar entre los grandes maestros del impresionismo del siglo XIX. Fue la bocanada de aire fresco de la España de posguerra, el pintor casi personal del empresario Julio Muñoz Ramonet que compró centenares de sus obras para decorar el Palacete del Marqués de Alella. Su exaltación cromática, desacreditada por los críticos de arte durante el régimen, no le impidió que sus cuadros hicieran compañía a los de Goya, El Greco, Ribera, Velázquez o Grünewald.

Jordi Curós Ventura. Monte Barba Roja #1. Óleo sobre lienzo. Firmado

Expuso junto a Antonio Saura, Manolo Millares y Antoni Tàpies. El legado de obras que nos ha dejado Curós muestra plazas, avenidas, mercados o puertos del pueblo de Cadaqués, Barcelona o Ibiza. Sus pinturas estridentes cuelgan de museos tan prestigiosos como el MACBA o el Museu d'Art Modern de Barcelona y forman parte de las obras escritas por Cesáreo Rodríguez Aguilera que incluyó al artista en su obra “Antología española del arte contemporáneo”, en la obra de Alexandre Cirici sobre “La pintura catalana” y en el libro de Juan Eduardo Cirlot sobre “Pintura catalana contemporánea”.